01 · Diagnóstico
Mapeamos el proceso actual, sus responsables, herramientas y excepciones. Elegimos un primer flujo con un objetivo concreto: reducir captura manual, responder antes o evitar pendientes.
Una automatización útil empieza con un proceso claro. Antes de implementar, acordamos qué debe hacer, qué necesita aprobación y cómo sabremos si funciona.
Mapeamos el proceso actual, sus responsables, herramientas y excepciones. Elegimos un primer flujo con un objetivo concreto: reducir captura manual, responder antes o evitar pendientes.
Documentamos entradas, acciones, entregables y exclusiones. Acordamos la inversión y separamos los posibles costos de plataformas, mensajería, alojamiento y uso de IA.
Configuramos conexiones y probamos escenarios normales y fallidos. Revisamos duplicados, reintentos y alertas. Las acciones sensibles pueden requerir aprobación humana.
Tu equipo recorre el flujo con ejemplos representativos. Confirmamos resultados y ajustes antes de activar la operación acordada.
Definimos responsables, documentación, accesos y forma de soporte. El mantenimiento y los cambios posteriores se establecen en la propuesta; no se dan por incluidos.
Depende de las conexiones, volumen, complejidad y permisos. Lo cotizamos después de revisar el proceso, con un alcance y calendario definidos.
No siempre. Primero revisamos si las que usas permiten las acciones necesarias mediante sus integraciones o APIs.
Diseñamos alertas y manejo de errores según el flujo. No todos los errores admiten reintentos automáticos; acordamos quién revisará cada excepción.
No. Combinamos reglas explícitas e IA cuando aporta valor. Los pagos, publicaciones o decisiones delicadas pueden mantenerse bajo revisión humana.